El Centro de Colaboración BSI-Toyota ha desarrollado un sistema que permite dar órdenes a un robot sólo con el pensamiento en 125 milisegundos, y que será aplicable al campo de la medicina, por ejemplo en sillas de ruedas, informó hoy Toyota.
Se trata de la tecnología de Interfaz Cerebro-Máquina, conocida como BMI, que permite dar órdenes a máquinas y robots con tan sólo pensarlas.
Según un comunicado de Toyota, el avance más significativo de su equipo en materia de BMI es que permite que la ejecución de las órdenes tenga lugar 125 milisegundos después de pensarlas, frente a otras tecnologías similares que requieren de varios segundos de tiempo de reacción.
El dispositivo ha sido desarrollado por el centro de colaboración BSI-Toyota (BTCC), creado en 2007 entre la institución independiente Riken, Toyota Motor, Toyota Centran R&D Labs. y el centro de investigación Genesis.
La tasa de éxito de esta nueva tecnología, que se pretende utilizar en el campo de la medicina y la rehabilitación -especialmente en pacientes con alguna discapacidad-, es del 95 por ciento, una de las más altas del mundo, según Toyota.
Por el momento se ha probado en sillas de ruedas, que pueden avanzar o girar a la derecha y a la izquierda con tan sólo pensarlo.
Según el comunicado, el dispositivo, que es capaz de adaptarse a las características de cada usuario de la silla de ruedas, recibe y ejecuta las órdenes tan deprisa que casi "no se percibe ningún retraso" entre la orden y el movimiento.
Las investigaciones sobre este tipo de tecnología continúan para lograr que las máquinas sean capaces de reconocer y ejecutar un mayor número de órdenes y con mayor acierto.
En marzo de este año las compañías japonesas Honda y Shimadzu presentaron sus últimos avances en este tipo de tecnología de Interfaz Cerebro-Máquina (BMI) con Asimo, el robot humanoide más avanzado del mundo.
El usuario podía transmitir a través de la mente a Asimo cuatro órdenes diferentes -mover la mano izquierda, la derecha, los dos pies o la boca - con un desfase de más de un segundo.
lunes, 29 de junio de 2009
domingo, 21 de junio de 2009
Petanca adaptada
La dificultad de la superación
El Quirinal acoge el Nacional de boccia, la petanca adaptada
Avilés, M. B.
El polideportivo de El Quirinal reabre su pista central con un acontecimiento de lujo. Avilés acoge desde ayer el Campeonato de España de boccia, un deporte paralímpico para deportistas con parálisis cerebral. «Es el deporte rey para estos deportistas por su complejidad y España está entre los tres mejores países del mundo en la disciplina», afirma Mario Díaz, técnico del Aspace Gijón, club que cuenta con un representante en este campeonato.
La boccia es un deporte similar a la petanca, pero adaptada a personas con parálisis cerebral. «Cada deportista es un mundo, los que pueden lanzan con la mano, otros con lo que se llama «unicornio», un puntero que se coloca en la cabeza, a los que normalmente ayuda un auxiliar», comenta Mario Díaz. La clasificación cuenta con cuatro categorías denominadas BC1, BC2, BC3 y BC4, en esta última entran los afectados por una lesión medular.
La categoría más llamativa y la más complicada es la BC3. En esta categoría los participantes se apoyan en el auxiliar para colocar una rampa llamada canaleta desde donde se lanza la bola: «En estos casos el deportista es el cerebro y el auxiliar el brazo ejecutor. Eso sí, el reglamento indica que el último en tocar la bola, en empujarla, ha de ser el jugador», explica el técnico del Aspace Gijón.
«Las canaletas en un principio eran canalones de tejado, pero, como todo, han ido evolucionando y ahora las hay con diferentes formas y materiales, pero dentro de unas medidas reglamentarias», señala Mario Díaz. La utilización de las canaletas requiere un duro trabajo detrás: «El entendimiento con el auxiliar tiene que ser máximo. Cada tándem tiene su propio lenguaje, es muy llamativo en el caso de aquellos deportistas que no pueden hablar. Con la mirada lo tienen que decir todo, por ejemplo, mover los ojos hacia arriba dos veces puede significar mover la canaleta hacia atrás», relata el técnico.
Además, existen dos tipos de bolas para lanzar, unas blandas y otras duras. Las blandas requieren más fuerza, pero también son más difíciles de mover cuando ya están colocadas en el campo, mientras, las duras ruedan más y sirven para aquellos deportistas que tienen más problemas para lanzar. Las pistas tienen doce metros y medio de largo por seis de ancho y son los propios deportistas quienes deciden con cual tirar. «La forma de tirar también varía, existen hasta sillas de ruedas adaptadas para que el deportista esté tumbado y lance de lado, una vez más depende de la movilidad del participante», explica Mario Díaz.
La complejidad de este deporte lo hace un auténtico espectáculo para el público, que estos días puede disfrutarlo en Avilés.
El Quirinal acoge el Nacional de boccia, la petanca adaptada
Avilés, M. B.
El polideportivo de El Quirinal reabre su pista central con un acontecimiento de lujo. Avilés acoge desde ayer el Campeonato de España de boccia, un deporte paralímpico para deportistas con parálisis cerebral. «Es el deporte rey para estos deportistas por su complejidad y España está entre los tres mejores países del mundo en la disciplina», afirma Mario Díaz, técnico del Aspace Gijón, club que cuenta con un representante en este campeonato.
La boccia es un deporte similar a la petanca, pero adaptada a personas con parálisis cerebral. «Cada deportista es un mundo, los que pueden lanzan con la mano, otros con lo que se llama «unicornio», un puntero que se coloca en la cabeza, a los que normalmente ayuda un auxiliar», comenta Mario Díaz. La clasificación cuenta con cuatro categorías denominadas BC1, BC2, BC3 y BC4, en esta última entran los afectados por una lesión medular.
La categoría más llamativa y la más complicada es la BC3. En esta categoría los participantes se apoyan en el auxiliar para colocar una rampa llamada canaleta desde donde se lanza la bola: «En estos casos el deportista es el cerebro y el auxiliar el brazo ejecutor. Eso sí, el reglamento indica que el último en tocar la bola, en empujarla, ha de ser el jugador», explica el técnico del Aspace Gijón.
«Las canaletas en un principio eran canalones de tejado, pero, como todo, han ido evolucionando y ahora las hay con diferentes formas y materiales, pero dentro de unas medidas reglamentarias», señala Mario Díaz. La utilización de las canaletas requiere un duro trabajo detrás: «El entendimiento con el auxiliar tiene que ser máximo. Cada tándem tiene su propio lenguaje, es muy llamativo en el caso de aquellos deportistas que no pueden hablar. Con la mirada lo tienen que decir todo, por ejemplo, mover los ojos hacia arriba dos veces puede significar mover la canaleta hacia atrás», relata el técnico.
Además, existen dos tipos de bolas para lanzar, unas blandas y otras duras. Las blandas requieren más fuerza, pero también son más difíciles de mover cuando ya están colocadas en el campo, mientras, las duras ruedan más y sirven para aquellos deportistas que tienen más problemas para lanzar. Las pistas tienen doce metros y medio de largo por seis de ancho y son los propios deportistas quienes deciden con cual tirar. «La forma de tirar también varía, existen hasta sillas de ruedas adaptadas para que el deportista esté tumbado y lance de lado, una vez más depende de la movilidad del participante», explica Mario Díaz.
La complejidad de este deporte lo hace un auténtico espectáculo para el público, que estos días puede disfrutarlo en Avilés.
sábado, 20 de junio de 2009
PARAPLIS SILLAS DE RUEDAS
Los días de lluvia se suelen convertir en un auténtico problema, cuándo necesita combinar el uso del paraguas y empujar a su vez la sillas de ruedas.
El paraplis es un sistema que permite resguardarse de la lluvia sin necesidad de sujetar el paraguas.
Etiquetas:
lluvia,
paraplis,
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